La concreta disponibilidad de aceite de oliva en el mercado italiano para las empresas envasadoras es y será en la próxima campaña extremadamente contenida y es de destacar que el fenómeno es más bien regional ya que se da en todos los países de la cuenca del Mediterráneo. Tal situación encontró por cierto en los últimos meses un correlato en la cotización de los precios al origen de los aceites de oliva que manifestaron en todas las plazas una constante tendencia al aumento.
En particular los precios del aceite de oliva extravirgen se mantienen en continuo aumento y se considera que esta tendencia tenderá a consolidarse en los próximos meses.
Considerando la plaza de Bari – referencia para las políticas comunitarias - en el mes de noviembre de 2004, la calidad olio extra vergine di oliva cotizaba 2,550 euro; sucesivamente la misma calidad cotizó en el mes de enero 2,850 € y luego en el mes de febrero 2,950 €, alcanzando 3,075 € en mayo, 3,125 € en julio y 3,225 € a fin de julio y 3,500/3.600 euro en estos días de septiembre: un aumento, en menos de un año, del 40% sin que existan señales de inversión de tendencia; lo mismo vale para los aceites de oliva refinados.
El fenómeno, que por otra parte interesa a todas las proveniencias, italianas y no, es de relacionar con la situación que se dio en algunos países productores del Mediterráneo y a la actitud de la mayoría de los productores agrícolas de estos países, preocupados, evidentemente, por las previsiones que están por concretarse de una cosecha más bien escasa para la nueva campaña que tendrá inicio el próximo 1º de noviembre.