Puede crecer un país "donde se hacen cosas en contra" del espíritu empresarial?
(o, lo que es lo mismo, donde no se innova)
Abstract de debate sobre Taller para Empresarios: “Cómo llegar a Enero del 2008”; Buenos Aires – 2006, a cargo de Eric Gaynor Butterfield – www.theodinstitute.org
¿Qué es aquello que encontramos presente en todo momento y en todo sitio dentro de este Planeta?
Posiblemente distintas personas han de dar diferentes respuestas, y muchas de ellas puede que no sean correctas. De modo que voy a formular la misma pregunta nuevamente: ¿Qué es aquello que encontramos presente en todo momento y en todo sitio dentro de este Planeta? Por favor, presten atención que digo “en todo sitio y en todo momento”.
Vamos a hacer ahora un pequeño paréntesis y nos vamos a adentrar a explorar un fenómeno muy especial. La mayoría de las personas se sienten muy bien explorando los caminos hacia el éxito y tratando de averiguar cuales son aquellas cosas que debe hacer y cómo deben ser hechas, para alcanzarlo. Sin embargo son pocos los individuos que se dedican a estudiar todo aquello que está vinculado con el fracaso (o el no-éxito).
La Argentina resulta ser un caso muy especial. Hace unos 60 años atrás la Argentina se encontraba entre los 10 países más ricos del mundo, exactamente en la posición del séptimo país más rico sobre la Tierra. Hoy en día la Argentina ha retrocedido dramáticamente de dicha posición, y muestra indicadores de empobrecimiento que nadie podía imaginarse muchos años atrás.
Entre los indicadores de empobrecimiento podemos destacar la enorme deuda internacional que pesa sobre sus espaldas, y que no muestra signo alguno respecto a su cancelación. Por otro lado tiene un nivel de desocupación y sub-ocupación sin precedentes en la historia del país. Sus empresas Pymes han ido desapareciendo y las que han quedado vivas se han “achicado” fuertemente en cuanto a su número de personal. La cantidad de gente que es recibe subsidios “por no trabajar” ha alcanzado cifras récord desde el punto de vista histórico.
Las exportaciones no-tradicionales y aquellas que no están basadas en productos primarios representan una muy pequeña proporción del total de exportaciones sugiriendo claramente que es “muy poco lo que las personas” pueden contribuir y agregar a la materia prima “que Dios ha proveído”. Hace dos generaciones atrás la Argentina ha sobresalido en Ciencias y pudo contar con Premios Nóbel dentro de las mismas. Hoy en día la contribución Argentina en este sentido se ha visto reducida; hace unos pocos años quien fuera posiblemente el mejor cardiólogo Argentino de todos los tiempos, se ha suicidado al contemplar y vivir como “construir es una tarea titánica” en la Argentina. René Favaloro como empresario de una entidad sin fines de lucro vivenció como su emprendimiento – sin fines de lucro – se iba desmoronando a pesar de todos los esfuerzos que tanto él como su notable y ejemplar equipo desarrollaban, con el propósito de “servir a otros”.
Muchas personas han hablado sobre este fenómeno de deterioro que ha caracterizado a la Argentina durante los últimos 60 años, y algunos lo han llamado bajo el nombre de “La máquina de impedir”. Con el propósito de seguir perseverando en los procesos de creación e innovación empresaria hemos visto como muchos empresarios y emprendedores se han resistido a ver morir sus empresas y han multiplicado sus energías, sus inversiones, sus esfuerzos y también su dedicación (muchos empresarios dedican actualmente más de 12 horas de trabajo diario). Por favor, que quede bien en claro que estamos hablando de empresarios independientemente de su tamaño; no nos estamos refiriendo a los “contratistas del Estado” puesto que sería injusto incluirlos en la categoría de empresarios ya que operan bajo un sistema de “costo + un plus” donde prácticamente el riesgo tiende a cero. El empresario se caracteriza por tomar los negocios, sus tareas y sus empresas “a riesgo”.
En un trabajo de campo con empresarios Pymes más del 70 % ha manifestado que sus empresas no iban a crecer en un plazo relativamente corto; un 15 % opinaba que tenían potencial de crecimiento. A éstos últimos, y ante la pregunta siguiente relacionada con que posibilidades existía de aumentar el número de personal y agrandar su empresa, todos ellos manifestaron que “a pesar de que existe ese potencial” no se iban a atrever a ello. Y esta respuesta es mucho más difícil de digerir que la de aquellos empresarios que percibían que sus negocios no iban a crecer. Imagínense saber que pueden crecer y NO atreverse a ello, es algo realmente inusual. Podemos decir que estamos enfrentando algo nunca visto: “la inacción de empresarios”… que incluso tienen potencial de crecer! Algo que no tiene antecedentes en la Argentina, por lo menos en cuanto a su magnitud.
Y ahora nos estamos acercando a la pregunta original que nos planteamos inicialmente. Que por supuesto tiene que ver con “la inacción”. Nuevamente: ¿Qué es aquello que encontramos presente en todo momento y en todo sitio dentro de este Planeta?
Posiblemente exista más de una respuesta pero nosotros vamos a elegir “al deterioro por el simple transcurso del tiempo”. Es decir, si no hacemos absolutamente nada por algún tiempo todo se ha de ir deteriorando. Se puede hacer la prueba colocando una naranja sobre una mesa. Después de transcurrido varios días hemos de observar que la misma se ha deteriorado en especialmente en el sitio que está en contacto con la mesa. Si simplemente nos hubiéramos tomado el modesto trabajo de mover la naranja con cierta periodicidad, podríamos haber extendido la “vida útil” de esa misma naranja.
Por eso que un notable estudioso en materia de cambio, desarrollo y crecimiento a nivel individual y organizacional, aseguraba que el cambio es siempre mejor que el “no cambio”. Ahora uno puede hacer varias cosas además “no-cambiar”, en especial cuando lo que lo caracteriza es la mediocridad: uno puede llegar a impedir que otros cambien. En la mente de quienes adoptan esta singular postura, el “impedir” a otros avanzar permite a quienes no-cambian todavía ser “líderes” (dentro de sus propias falsas realidades).
Un empresario nos ha manifestado que poco a poco lo que ha comenzado como la “máquina de impedir nuevos emprendimientos empresariales” se ha ido perfeccionando con el tiempo en el transcurso de los últimos 60 años. E hizo referencia a otras opciones de este mecanismo, siendo uno de ellos la máquina de demorar.
Actualmente la demora en cuanto al comienzo de un emprendimiento puede llevar algo más de 2 meses solamente en materia de trámites administrativos ante las autoridades y entes reguladores. Pero el primer botón de esta más completa maquinaria (el botón de demorar) no se encuentra sólo; está acompañado por un segundo botón que recibe el nombre de “postergar”. Existen diferencias entre “demorar” y “postergar” y los empresarios lo conocen. El botón de postergar implica que tiene algún tipo de respuesta pero no le permite iniciar acciones subsiguientes. Por supuesto si es que a pesar de éstos inconvenientes el empresario persevera y multiplica sus esfuerzos, las energías desplegadas y las inversiones que realiza a título personal poniendo incluso en riesgo a su propia familia (a través de préstamos Bancarios que se inclinan especialmente hacia las “garantías reales”) entonces ha de sentir las consecuencias de que “alguien de afuera” oprima el botón de “impedir”. El botón de impedir intenta frenar toda futura acción ya iniciada por el empresario que había derrotado al botón de postergar. Ahora el empresario argentino se encuentra con un nuevo obstáculo que lo quiere hacer regresar a la posición inicial que se caracteriza como lo hemos visto por la falta de acción (es decir la no-acción). El empresario ya conoce lo que es ese botón puesto que ha podido superarlo con enorme esfuerzo y de ninguna manera quiere regresar a él. Por lo tanto lo que hace es multiplicar en mayor medida sus energías, agregando más horas de trabajo y asumiendo nuevos riesgos. Nuevamente, y poniendo a riesgo su propio patrimonio, sale adelante. Pero no tiene en cuenta que tiene frente a él un botón más: el botón de “destruir”. Como nos manifestara un empresario del sector industrial: “¿Cómo iba yo a pensar que preferirían que yo cierre mi fábrica? Eso no estaba en mi cabeza, pero parece que sí lo está en la cabeza de ellos”.
Para todos aquellos empresarios que han sido inmunizados respecto de las consecuencias de esta máquina de cuatro opciones les queda una nueva tarea por delante. El empresario va a aprender muy rápidamente que los creadores e innovadores en la Argentina tienen un premio especial que les está reservado solamente a ellos. El premio consiste en que han sido aceptados para “jugar al juego de la oca”. En este juego – y cuando va ganando después de superar titánicamente a la máquina de los cuatro tiempos – las reglas de juego no son iguales para todos: va a ver como muchas “ocas” jamás caen en el casillero de no tirar el dado y que solamente él como empresario “tiene que volver al punto de partida”. Pero ahora, al tener que regresar al punto de partida no tiene ni 20 años ni tampoco el capital. Muchos empresarios Pymes en la Argentina vieron como se tiraba por la borda todo lo que habían construido durante muchos años cuando no se le permitía extraer del Banco en efectivo todo el dinero que estaba depositado en su cuenta y que constaba en su extracto bancario.
Antes de avanzar queremos dejar en claro que no existe un solo país desarrollado que no tenga sólidas organizaciones empresarias que incluso hayan tenido éxito más allá de sus propias fronteras. Todos ustedes están expuestos a ellos y reconocen a empresas multinacionales como AGFA (Bélgica), Microsoft y McDonald´s (USA), Citroen (Francia), Impregilo y Fiat (Italia), Mercedes Benz y Bayer (Alemania), Rolls Royce (Inglaterra), Toyota (Japón), son solamente algunas de ellas. Y por otro lado, desde “lo opuesto” se encuentra evidencia que la característica de los países pobres es la de no-tener empresas locales que hayan sido exitosas fuera de sus propios países de origen. Es por ello que resulta sorprendente que la inmensa mayoría de los economistas latinoamericanos se dediquen a hablar de que se requieren inversiones de afuera para desarrollar los países en Latinoamérica. En realidad la Argentina logró su máximo esplendor sin recibir inversión alguna de afuera sino más bien su crecimiento se debió en gran medida al “conocimiento diferencial” de un importante número de inmigrantes europeos. Lo que los países latinoamericanos quizás debieran hacer es no seguir tanto el pensamiento económico en la práctica de Lord John Maynard Keynes cuando ha sugerido que “es bueno para la economía incluso llegar a hacer huecos en la calle para luego arreglarlos” (ésta practica fue adoptada por muchos gobernantes latinoamericanos creando de esta manera trabajo no-innovador; muy distinto sería un enfoque por el cual se “importaran conocimientos” para generar nuevas empresas locales que después incluso pudieran exportar algo más por encima de las materias primas).
De modo que resulta incuestionable que el desarrollo económico a través de “inversiones de afuera” cuyo modelo ha estado presente en las últimas generaciones, lo que ha estado acompañado es de un mayor nivel de pobreza dentro de los países latinoamericanos. La Argentina por ejemplo no requirió de “inversiones de afuera” para convertirse en el séptimo más rico del mundo, y, por el contrario, las inversiones recibidas muy probablemente puedan haber llegado a contribuir con un Argentina actual que está más empobrecida y tiene habitantes sub-alimentados. Sin embargo muchos economistas siguen hablando que la Argentina necesita imperiosamente inversiones de afuera. Juan Enríquez Cabot destaca que “hay economistas quisquillosos que usan ecuaciones cada vez más complejas para tratar de convencer de que algunas leyes económicas básicas no han cambiado” cuando realmente han cambiado más de lo que la gente común cree.
¿Cómo se hace para que una comunidad o un país, y sus habitantes puedan progresar? Resulta obvio que lo primero que deben hacer es orientarse hacia los aspectos productivos puesto que lo que sus ciudadanos pueden recibir está muy fuertemente vinculado con lo que ellos mismos producen. Pero las personas por sí solas y sin dirección alguna pueden no llegar a producir eficazmente. ¿Cuál es entonces, el mecanismo a través del cual las naciones y los países como así también sus ciudadanos puedan crecer y enriquecerse?
El extraordinario economista Alemán Joseph Schumpeter presentó la propuesta. Es el Innovador quién realmente motoriza y pone en acción la creación de riqueza. Y surge ahora otra pregunta: ¿Qué perfil tiene esta persona que Innova y desarrolla actividades que van mucho más allá de la simple Creatividad?
Esta persona no solamente tiene la capacidad de crear sino que además es quien corre los riesgos de su negocio. Richard Kiyosaki (“Padre rico, padre pobre”) sugiere que existen diversas “categorías” que se relacionan con como las personas “se ganan la vida”. Uno puede trabajar en un negocio, en una empresa u organización de “otro” donde se acostumbra a recibir dinero usualmente a final del mes. El origen y crecimiento de las Profesiones independientes le presentó una oportunidad adicional a muchas de estas personas como resultado de ejercer una Profesión: podían prestar servicios de tipo “independiente” los que serían desarrollados sobre una base no-regular y recibirían por ellos una paga que sería variable (es decir no –regular). Y contamos además con una opción adicional como es el caso de los empresarios que deben crear algún tipo de negocio, comercio o empresa que, independientemente de su tamaño, requieren de los servicios de personas tanto sobre una base “regular” (que reciben un sueldo o jornal más bien fijo) o sobre una base “no-regular” (que son recompensados de manera variable).
Y surge una pregunta que sería bueno que aquellos que están interesados en el destino de los países en Latinoamérica debieran formularse. ¿Quiénes han de ser estas personas que están interesadas en dar trabajo a “otros” sobre una base regular? Esto implica que de lo que ellos ganen han de tener que poner su mano en el bolsillo y darle dinero a otros! Incluso le deben dar este dinero sobre una base regular! Y además con el advenimiento de los sindicatos, las condiciones de trabajo e incluso “la paga” es establecido muchas veces por los delegados y representantes sindicales! ¿Es posible que existan personas en este planeta que estén dispuestas a tomarse todo este trabajo?
La importancia de las ideas y las Innovaciones tienen consecuencias directas sobre las comunidades y naciones como lo señala el autor de “Mientras el futuro te alcanza:”Los países cuyas economías siguen basándose en los recursos naturales tienen que producir más y más para ganar lo mismo. Mientras su población crece la mayoría de estos países se vuelven más y más pobres. Un agricultor debe producir tres veces más grano para tener el mismo ingreso que tenía hace 50 años sin tomar en cuenta la inflación. Con las ideas es diferente. Cuanto más son difundidas más valiosas se vuelven. De modo que ahora los que producen conocimientos se vuelven más ricos”. Y los conocimientos nuevos requieren tener en cuenta a dos palabras que son importantes en el mundo de las empresas y de las organizaciones: Innovar y Adoptar. Ambas tienen que ver con el nivel de desarrollo del conocimiento de las ciencias del comportamiento. Y también tienen que ver con quienes han de estar en condiciones – como líderes o gerentes – de implementar nuevas prácticas organizativas como consecuencia de las innovaciones. Y los empresarios innovadores son los que son capaces de hacer estas tareas.
Así como la genética es importante a nivel individual es también muy importante a nivel organizacional y toda persona dedicada a gestionar la innovación debe prestarle especial consideración. Hannan & Freeman proponen una teoría de desarrollo empresarial y organizacional que tiene que ver con el mundo de la genética. Según ellos para que las organizaciones sobrevivan deben tener una selección de especie que sobresalga de tal manera que permita sobrevivir. De no contar con este mecanismo particular hasta toda la especie podría desaparecer. Y los autores relacionan estos procesos de mutación con lo que sucede con las organizaciones y empresas. ¿Contamos con esa especie que permite fortalecer a nuestra organización de modo que podamos sobrevivir en el tiempo por encima de nuestros contendores?
Ah, me olvidaba. Existe otro punto adicional a tener en cuenta. El creador y fundador de una empresa va a ver alterado su negocio muy rápidamente por cosas que pasan fuera de su propio negocio y de lo que el mismo quiera decidir. Y esto requiere que también tenga que incorporar a otras personas que tienen conocimientos especializados (a veces son Profesionales) por un corto período de tiempo. Y a estas personas también le ha de tener que pagar por estos servicios.
Nos encontramos ahora con la necesidad de que exista este tipo de personas con características empresariales si es que realmente queremos crecer y desarrollarnos tanto desde el punto de vista individual como de toda una comunidad o país. Estas personas son empresarios que tienen además de enormes fuerzas creadoras e innovadoras, la capacidad, deseo y habilidad de tomar acciones “a riesgo”. No son pocos los empresarios que para poner en marcha su empresa han tenido que pedir un préstamo a un Banco y eso le ha obligado a constituir una hipoteca. Esto significa que el empresario también tiene que poner sobre sus espaldas, no solamente el interés que le han de cobrar por el dinero prestado sino también otros gastos que los Bancos usualmente llaman “gastos administrativos”, gastos relacionados con la aprobación y gestión del crédito, a lo que también debe agregarse el costo “de la hipoteca”. Estamos viendo entonces que un préstamo que es absorbido por un empresario innovador que comienza un pequeño negocio debe estar en condiciones de solventar también a otras personas (banqueros, empleados de Banco, escribanos, entre otros). Realmente solo un empresario verdaderamente innovador ha de estar en condiciones de seguir adelante con su idea. Y por favor no nos olvidemos de otras personas e instituciones que también debe ponerse sobre sus espaldas el empresario: son muchos los empleados nacionales, provinciales y municipales que reciben de los empresarios dinero “antes” de que pueda iniciar su empresa como así también durante su gestión del negocio? ¿Quieren saber sobre esto? Pongan en marcha un negocio en Latinoamérica y han de saber muy pronto todos los gastos en que se debe incurrir incluso “antes” de que el Estado les dé el permiso para emitir una sola factura!. Ya tiene usted un panorama algo más claro respecto de que otras personas viven como consecuencia del generador de un emprendimiento y por favor no se vaya a olvidar de los dueños de Imprentas. Cada vez – en un mundo que se ha vuelto más y más digital – paradójicamente dentro de los países latinoamericanos los requisitos formales resultantes de las regulaciones nacionales, provinciales y municipales exigen más y más papeles “físicos”. Incluso usted ha de tener que desplazarse físicamente puesto que muchos trámites para la apertura de “su negocio” deben ser hechos “personalmente”.
Y ahora bien: ¿Qué negocio o empresa les gustaría comenzar? ¿Qué ideas se les ocurre? ¿Les sigue gustando todavía ser empresarios? ¿No les habían dicho todo lo que los empresarios tienen sobre sus espaldas? Tampoco les he mencionado a todos los actores que de manera directa o indirecta se mantienen vivos y con trabajo gracias a ellos. Si llegaran a ser exitosos localmente es posible que tengan que pagar impuestos aunque no hayan obtenido utilidades. Gómez Salerno ha destacado que una de las principales causas del cierre de su negocio ha tenido que ver con impuestos que tuvo que pagar por anticipado a los resultados de su propio negocio. Esto sucede cuando el empresario tiene que pagar Impuestos a las Ganancias antes del cierre del ejercicio, algo que no está contemplado en la mente del empresario antes de empezar su negocio pero que sí tienen en cuenta los órganos de regulación.
Pero usted además de ser una persona inteligente, inquieto y trabajador es tenaz y persistente. Está dispuesto a trabajar 10, 12, 14, y quizás 15 horas por día. Y además puede lidiar con el estrés de los “problemas que otros le acarrean”. A pesar de todos los problemas y las regulaciones externas que recaen sobre usted, de ninguna manera está dispuesto a rendirse como empresario y va a mostrar al mundo como un Líder y Conductor Ejemplar está en condiciones de progresar.
Y realmente progresa y sale adelante como empresario e incluso llega a tener algún dinero disponible para realizar “inversiones” en su empresa. Como usted es un empresario que ha sido categorizado como Pymes usted sabe muy bien que le resulta demasiado caro ir a un Banco a pedir dinero prestado puesto que el interés que le han de cobrar los Bancos en Latinoamérica son 100 y hasta 200 por ciento más caros que los que tendría que pagar una corporación multinacional. De modo que usted ha guardado dinero en el Banco previendo reinvertir sus sobrantes de caja. De la noche a la mañana – como ha sucedido en Ecuador – le dicen en “su Banco” que el dinero que usted había guardado ya no es enteramente suyo. Los economistas escriben en los diarios “motivos” por los cuales esto ha sucedido, pero a usted no le entregan su dinero depositado en el Banco. Y en la Argentina, como empresario, le han de negar también el retiro de su propia cuenta bancaria, por los nuevos ingresos que usted recibe al comercializar sus productos. ¿Es esto posible? Pues el empresario de productos naturales Jorge Gamarra destacó que del Banco solamente podía llegar a retirar por semana no más de 400 pesos (algo más de 100 dólares) cuando tenía como gastos solamente en materia de personal unos 1.000 pesos semanales (algo más de 250 dólares). Por supuesto, Gamarra tenía además que vivir con su familia y necesitaba realizar compras para su empresa en el orden de los 1.000 pesos.
¿Está usted seguro que aún desea ser empresario en Latinoamérica?
Hace unos dos siglos tras los cubanos y los argentinos eran más ricos que los estadounidenses. Según Juan Enríquez Cabot el deterioro de los países latinoamericanos respecto de los Estados Unidos de Norteamérica se ha debido en gran medida a que tanto “la educación como la revolución industrial llegaron tarde” (en realidad la revolución industrial no ha llegado sino simplemente las consecuencias de ella). La diferencia de productividad entre los países ricos y los países pobres ya no es más de 5 a 1 sino de más de 400 a 1.
Contar con muchos recursos naturales “gratis” no parece ser el activo más importante. Un país pequeño con neblina en mucha parte del año puede exportar muchas más flores que Brasil.
La posesión de los recursos naturales ya no garantiza el progreso y todavía muchos no se dan cuenta que aquellos que controlan esos productos ya no son las personas más ricas del mundo. Ahora se genera riqueza como consecuencia de manipular las neuronas y en especial si podemos alcanzar el liderazgo integrando eficazmente “la genética con lo digital”. Muchos funcionarios siguen viendo a los emprendedores y empresarios como “individuos problemáticos” y en lugar de para esta fuga de cerebros prefieren convencerse de que son una “fuga de problemas”. Se sienten más tranquilos sin ellos, como es en el caso del importante número de empresarios argentinos – que cansados de luchar contra esa infernal maquinaria de cuatro tiempos – han decidido emigrar. Hoy en día la Argentina recibe el 20 % de lo que recibía hace un siglo y medio y aún no se convencen sus funcionarios que deben crear estímulos – y no obstáculos - a los empresarios innovadores.
Las empresas más grandes del mundo ya no son las que venden productos sino las que venden ideas. A Estados Unidos de Norteamérica le ha venido muy bien que General Motors se mantuviera como líder mundial en la fabricación de automotores durante muchas décadas, y realmente no la lastima mucho que ahora haya sido superada por primera vez en materia de ventas por la empresa Japonesa Toyota. Lo que produce muchas otras empresas en USA y que tienen que ver con software, compensan en exceso lo que General Motors Corporation ha perdido.
Vendiendo mercancías hoy en día los países latinoamericanos no podrán llegar a enriquecerse. Han de tener que vender ideas, y para vender ideas hay que crear e Innovar. ¿Han escuchado ustedes de sitios donde se puede aprender a Innovar en Latinoamérica? ¿Saben ustedes lo que hacen la mayor parte de los Innovadores en Latinoamérica? ¿Saben ustedes lo que muchas veces le sucede a los empresarios innovadores en Latinoamérica?
Hace unos 100 años atrás la Presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica se dedicó a aprender respecto de cuales eran las características personales que tenían los potenciales emprendedores y empresarios y lo hicieron con el propósito de “crear las condiciones necesarias” que ayuden al desarrollo final de los empresarios en potencia. Posiblemente sea USA uno de los países que prestan más apoyo al empresario – emprendedor y a aquellos que desean crear e Innovar. Una gran porción de las empresas Pymes en los Estados Unidos de Norteamérica tiene como socio fundador a extranjeros que no han encontrado oportunidad de desarrollarse en su propio país de origen. Se espera que en los próximos 10 años cada uno de estos empresarios en los Estados Unidos que han nacido en el extranjero, generen trabajo para por lo menos tres norteamericanos. Y mientras tanto ¿Qué es lo que sucede en los países desde donde han emigrado estos empresarios? Por un lado se mantienen pobres o se convierten en países más pobres y además aumenta el nivel de desocupación.
Como decíamos al principio estamos convencidos respecto de nuestra hipótesis que tanto las personas como las empresas y también los países, muchas veces “hacen cosas todos los días que están en contra de sus propios intereses”. Y aquí surge otra pregunta que dirigimos a ustedes: ¿Acaso los líderes de éstos países desde donde han emigrado estos empresarios que son exitosos ahora en los Estados Unidos, no llevan estadísticas respecto de estos hechos? ¿Acaso ignoran el nivel de desocupación “real” que tienen? Sin embargo, en lugar de rescatarlos y traerlos de vuelta a su país de origen, muchas veces los gobiernos de estos países más empobrecidos lo que hacen es – alternativamente – inventar mecanismos para que “las cifras reales no salgan a la luz”. Pero pocos son los esfuerzos y las energías que se canalizan para crear y desarrollar empresarios Innovadores.
En este nuevo siglo el Gobierno de Canadá está haciendo todo lo posible por atraer empresarios innovadores latinoamericanos que deseen radicarse en el país y que puedan crear uno o dos puestos de trabajo nuevos de canadienses. ¿Cuánto trabajo generan los empresarios Pymes en la Argentina para no recibir ayuda de ninguna especie? Están muy comúnmente sujetos a juicios laborales donde las reglas de juego no son equitativas y permiten que se confunda al trabajador honesto y efectivo con aquel que no le interesa la continuidad de la empresa donde trabaja. Los riesgos en materia de seguros de trabajo son imposibles de medir y de ser un riesgo parametrizado ponen en juego la total existencia de la empresa.
La mayor parte de los países latinoamericanos con muchas riquezas naturales se han empobrecido durante los últimos 30 años. Más aún, y como lo destaca Juan Enríquez Cabot “Han sido desastres económicos y administrativos”. Ser analfabeto digitalmente y en materia de ciencias de la vida, es un precio demasiado alto para pagar. Muchas veces se ha citado a Chile como ejemplo brillante de los cambios económicos dentro de Latinoamérica. Pero aún así “el promedio de exportación de conocimientos de Chile es aún menor al promedio latinoamericano como asegura Enríquez Cabot (ya citado). Este autor asegura que la mayoría de lo que Chile exporta no tiene suficiente valor agregado y tecnología y que por ello la economía de Chile puede estrellarse porque en realidad hizo la “mitad del trabajo”: fue eficiente en cuanto a quitar la ineficiencia de la vieja economía pero por otro lado no ha podido construir una nueva economía.
Si la “bolsa” es un indicador económico debemos ser cautelosos en la Argentina. Las empresas – y sus empresarios - están sucumbiendo ante la multitud de “máquinas de cuatro tiempos”. Las empresas listadas en el mercado de valores de Buenos Aires se ha visto reducido de 149 a 125 en menos de cinco años. Cinco empresas por año “han dejado de participar”. En Latinoamérica se sigue hablando de corrupción, de mala administración, de privatizar, de estatizar y pareciera que los políticos fueran los que tienen más éxito por ser buenos “en diagnosticar. Ellos saben muy bien que ningún gobernante o colega anterior hace realmente un trabajo creativo e innovador y por lo tanto se puede sentar a esperar su propio turno, que seguramente le ha de llegar. Es así como “los mexicanos, brasileños, argentinos, chilenos, africanos e hindúes reestructuran su economía una y otra vez pero siguen siendo pobres y sin un panorama alentador…” (Enriquez Cabot).
Si en Latinoamérica no se cuenta con empresarios en las áreas de tecnología informática, comunicaciones, Internet, software, finanzas y las ciencias de la creación y de la vida, no les ha de quedar más remedio que seguir entregando sus recursos naturales que son limitados por papel moneda extranjera… y lo que es peor eso no les ha de alcanzar para pagar la “deuda” de ese papel moneda. Más aún, y como les sucede actualmente, deben más papel moneda extranjera ahora que hace dos generaciones atrás a pesar de haber exportado 3 veces más materia prima.
Y por favor tengan bien en cuenta que los empresarios Pymes en la Argentina agregan valor por encima de lo que Dios generosamente ha agregado, siendo una lástima que no sean imitados por otros. Un trabajo inédito ha mostrado como la aplicación de las Ciencias del Comportamiento se vincula estrechamente con el desarrollo empresarial. El trabajo pionero desplegado hace unos 100 años por la Presidencia de los Estados Unidos le enseñó a los dirigentes que la creación de trabajo genuino está en manos de empresarios. Aprendieron muy rápidamente a través de los hallazgos de las Ciencias del Comportamiento aplicados al mundo empresarial, que los Empresarios están dispuestos a poner sobre sus espaldas muchos de los problemas en materia de desarrollo, educación, creación, innovación y capacitación sin tener interés en ser remunerados por ello. El empresario disfruta el proceso, y por eso es que hablamos de empresario innovador que toma el negocio a riesgo (y no siempre convive cerca de los Bancos quienes más bien tienden a orientarse hacia la reducción y/ o eliminación de riesgos). Estados Unidos se encuentra a la cabeza en materia de patentes que en su mayoría pertenecen a empresas y empresarios. Estados Unidos tiene hoy día más de la mitad de las 500 computadoras más grandes del mundo. Alemania, Inglaterra y Japón tienen menos de 35 y Francia menos de veinte. Estados Unidos de Norteamérica está muy feliz de encontrarse con funcionarios en Latinoamérica que permiten que sus ciudadanos más brillantes no encuentren forma de desarrollarse en su país de nacimiento. Los Estados Unidos tienen programas especiales para atraer a estos empresarios que no encuentran cabida en sus países… y también implementan estímulos para retenerlos! Hace unos 15 años atrás ninguna de las personas más ricas del mundo era estadounidense, y hace solamente unos 5 años a esta parte seis de diez eran estadounidenses y llegaron a contar con 8 de cada diez en el año 2004.
Muchos de dichos empresarios surgieron y se desarrollaron por aplicar lo que se sabe respecto de las Ciencias del Comportamiento. Habiendo estudiado con cierto detalle lo que sucedía hace unos 60 años atrás en la Argentina respecto de la aplicación en materia de conocimiento en acción vinculado con variables como motivación, liderazgo, creación, trabajo en equipo, capacidad organizacional nos permite tener una idea muy clara respecto del fracaso Argentino. Posiblemente existen muy pocos países que pueden ser un campo tan fértil en mostrar que es lo que debe hacerse para asistir al desarrollo de las personas dentro de una comunidad y poder además ayudar al desarrollo y crecimiento de dicha comunidad o Nación. Y también la Argentina sirve como ejemplo para demostrar la validez de dicha hipótesis por “el opuesto”; después de 60 años sabemos exactamente que es lo que no tenemos que hacer si queremos asistir en el desarrollo individual y del país. Una vez más la continua protección de Dios hacia los Argentinos pone la respuesta ante nuestros ojos!
El principal magnate del acero – Andrew Carnegie – declaraba: “Quítenme todas mis fábricas, quítenme mis negocios, mis medios de transporte y mi dinero, pero déjenme mi organización empresaria, y dentro de cuatro años volveré a tenerlo todo nuevamente”.
El trabajo genuino es generado por acciones de los empresarios innovadores. Y por favor no incluyan solamente a aquellos que tienen como único móvil el dinero. Empresa es también lo que han generado Cristo, la Madre Teresa de Calcuta y Gandhi, como así también mas recientemente el superlativo médico René Favaloro. Lo que los funcionarios quizás deban hacer en Latinoamérica es aprender a distinguir entre aquellos que son genuinamente empresarios y aquellos que vienen disfrazados como tales. Es posible que muchas veces la perspectiva negativa que puedan tener los funcionarios respecto de algunos “empresarios” se deba a que posiblemente se hayan conocido mutuamente tan profundamente por ser socios de proyectos “sin riesgos”.
En la Argentina la “máquina de los cuatro tiempos” nos ha retrasado en relación con los procesos de aprendizaje y la educación al ver como polos opuestos de una misma dimensión “a las alpargatas respecto de los libros”. Y esta misma máquina que comenzó siendo de dos tiempos hace 60 años atrás y que se ha perfeccionado como una maquinaria de cuatro tiempos (de demorar, de postergar, de impedir y de destruir) hoy día puede estar concibiendo al “empresario como en el polo opuesto del desarrollo” dentro de una misma y única dimensión, lo que también puede resultar ser fatal. Los países y las comunidades más desarrolladas muestran el enorme poder de tener como perspectiva que se trata de dos dimensiones distintas; es posible contar y alcanzar el desarrollo a través de los empresarios. Y los hechos así lo demuestran. Y tengamos en cuenta además que la revolución genómica-digital ya ha comenzado de modo que si no se intenta ser algo más que un furgón de cola ante nuestra vista no tendremos el panorama que disfrutan quienes están en la locomotora. Hasta el momento no se cuenta con ningún diseño creador más efectivo que la figura del empresario innovador. Y es bueno acceder a las lecturas del excelente economista Alemán Joseph Schumpeter para aprender que tenemos opciones adicionales por encima de las que nos ha estado sugiriendo Lord John Maynard Keynes (que se alejan del empresario innovador).
Y ahora repasemos porqué es que hemos empezado la charla con la pregunta: ¿Qué es aquello que encontramos presente en todo momento y en todo sitio dentro de este Planeta?
Si realmente lo que está presente en el planeta es el deterioro, entonces pueden imaginarse lo que ha de suceder si es que NO hacemos absolutamente nada. Lo que queremos destacar es que incluso “haciendo cosas” a veces solamente logramos volver a la situación original lo que no implica que hemos realizado mejoras “adicionales” e innovadoras. Y también podremos apreciar entonces cuanto es lo que se puede retroceder si es que en un País se decide poner en funcionamiento la “máquina de cuatro tiempos”. De todas maneras es bueno apreciar cuando comenzamos a reconocer la raíz y fuente de origen de un deterioro. Es la señal más clara y más cercana al fracaso.
Muchas gracias por compartir.
Eric Gaynor Butterfield – RODP
Presidente The Organization Development Institute International, Latinamerica
www.theodinstitute.org
Board member of The Organization Development Institute – Worldwide (World Leader in Organization Development)